El relé temporizador es uno de los componentes más sencillos y, a la vez, más útiles de un armario de control. Sirve para retrasar el arranque de un motor, mantener un ventilador en marcha unos minutos después de apagar una máquina, hacer parpadear una baliza o encadenar el arranque estrella-triángulo de un motor trifásico sin necesidad de un PLC. Hay cientos de modelos y a primera vista parecen todos iguales, pero la función de temporización, la alimentación, el rango de tiempo y el tipo de contacto de salida marcan la diferencia entre un montaje que funciona a la primera y uno que da problemas. En esta guía repasamos los criterios clave para elegir bien.
Qué es un relé temporizador y cómo funciona
Un relé temporizador (o simplemente temporizador) es un relé que conmuta sus contactos de salida un tiempo determinado después de recibir una orden, en lugar de hacerlo de inmediato. Dentro tiene un circuito electrónico que cuenta el tiempo ajustado por el usuario y, al terminar, activa o desactiva la salida. La norma de referencia es la IEC 61812-1, que define las funciones de temporización más habituales.
La orden puede llegar de dos maneras: aplicando tensión de alimentación al temporizador (arranque por alimentación) o cerrando un contacto de mando en un borne específico, normalmente llamado B1 o S, mientras el equipo permanece alimentado (arranque por contacto de control). Esta diferencia es importante al elegir la función, como veremos más abajo.
1. Elige la función de temporización
Es la decisión más importante. Las funciones más comunes son:
- Retardo a la conexión (on-delay, función A): al recibir la orden empieza a contar y, al terminar el tiempo, cierra el contacto, que se mantiene mientras dure la orden. Es la más usada: arranques escalonados de motores, retardos de alarma o esperas de estabilización.
- Retardo a la desconexión (off-delay, función B): el contacto se cierra en cuanto llega la orden y, cuando esta desaparece, se mantiene cerrado durante el tiempo ajustado. Típica para ventiladores de enfriamiento, extractores o bombas que deben seguir funcionando un rato tras la parada. Normalmente necesita alimentación permanente y una entrada de control; existen versiones true off-delay que funcionan sin alimentación auxiliar.
- Impulso a la conexión (función de intervalo): al recibir la orden cierra el contacto durante el tiempo ajustado y luego lo abre, aunque la orden siga presente. Útil para engrases, soplados o avisos de duración fija.
- Intermitente (flasher): el contacto se abre y se cierra de forma cíclica. Los modelos simétricos usan el mismo tiempo de marcha y de paro; los asimétricos permiten ajustar ambos por separado. Se usa en balizas, agitadores o dosificaciones periódicas.
- Estrella-triángulo: función específica con dos salidas para el arranque de motores trifásicos. Tras el tiempo en estrella, desconecta el contactor de estrella y, después de una breve pausa (unos 40 a 100 ms), conecta el de triángulo para evitar un cortocircuito entre ambos.
Si en el almacén o en el taller se usan aplicaciones variadas, un temporizador multifunción permite seleccionar entre 8, 10 o más funciones mediante un selector. Reduce el número de referencias en stock, aunque conviene comprobar que incluye exactamente la función que necesitas, sobre todo si es un retardo a la desconexión real.
2. Comprueba el rango de tiempo y la precisión
Los temporizadores industriales cubren desde unas decenas de milisegundos hasta cientos de horas, normalmente repartidos en varias escalas seleccionables (por ejemplo 1 s, 10 s, 1 min, 10 min, 1 h, 10 h…). Elige un modelo en el que el tiempo que necesitas quede en la zona media de una escala, no en un extremo, porque el ajuste con potenciómetro es más fino y repetible ahí.
Fíjate también en la repetibilidad (habitualmente en torno a ±0,2 % o mejor) y en la precisión de ajuste. Para aplicaciones donde el tiempo exacto es crítico, como dosificaciones o ensayos, son preferibles los modelos con ajuste digital o display, que permiten fijar el valor exacto en lugar de estimarlo sobre una escala.
3. Elige la tensión de alimentación
La alimentación debe coincidir con la tensión de mando disponible en el armario. Las más habituales son 24 V AC/DC y 230 V AC. Muchos fabricantes ofrecen modelos multitensión (por ejemplo de 12 a 240 V AC/DC) que funcionan con casi cualquier tensión de control y simplifican el mantenimiento y los repuestos. Si el circuito de mando se alimenta desde una fuente de alimentación para carril DIN de 24 V DC, un temporizador de 24 V AC/DC es la opción más directa.
En funciones con entrada de control, comprueba que la entrada B1 admite la misma tensión que la alimentación y si permite conectar una carga en paralelo con ella. Algunos modelos tienen restricciones en este punto que conviene leer en la hoja técnica.
4. Revisa los contactos de salida
- Número de contactos: lo habitual es uno o dos contactos conmutados (SPDT o DPDT). Con dos contactos puedes, por ejemplo, actuar sobre un contactor y señalizar el estado a un PLC al mismo tiempo.
- Corriente y categoría de uso: los valores típicos son de 5 a 16 A para cargas resistivas, pero la capacidad baja mucho con cargas inductivas. Revisa los valores en AC-15 (bobinas en alterna) y DC-13 (bobinas en continua). Un temporizador no está pensado para gobernar directamente un motor: lo correcto es que actúe sobre la bobina de un contactor.
- Salida de estado sólido: algunos temporizadores tienen salida por semiconductor, ideal cuando la conmutación es muy frecuente, como en funciones intermitentes rápidas, porque no hay desgaste de contactos. Para cargas mayores se puede combinar con un relé de estado sólido.
5. Elige el formato de montaje
La gran mayoría de temporizadores modernos se montan en carril DIN, con anchos de 17,5 o 22,5 mm, lo que ahorra mucho espacio en el armario. También siguen existiendo los modelos enchufables sobre zócalo de 8 u 11 patillas (tipo octal), muy prácticos para sustituir el equipo en segundos sin tocar el cableado. Si estás reemplazando un temporizador en una máquina existente, comprueba el zócalo y la distribución de bornes para que el recambio sea directo.
Otro formato es el temporizador de panel (montaje en frontal, 48 x 48 mm), con display y teclado, que permite al operario ver y modificar el tiempo sin abrir el armario.
6. Ten en cuenta el entorno y la seguridad
Verifica la temperatura de funcionamiento, el grado de protección y las certificaciones (CE, UL, cURus) si la máquina se exporta. Los bornes con tornillo o con conexión rápida por resorte influyen en el tiempo de cableado y en la resistencia a las vibraciones.
Recuerda que un temporizador estándar no es un componente de seguridad. Si el retardo forma parte de una función de seguridad, por ejemplo una parada controlada antes de abrir un resguardo, debe resolverse con un relé de seguridad con función de retardo certificada.
Ejemplos de aplicación habituales
- Arranque escalonado de motores: varios temporizadores con retardo a la conexión evitan que todos los motores de una línea arranquen a la vez y provoquen una caída de tensión o el disparo de un interruptor magnetotérmico.
- Ventilación tras la parada: un retardo a la desconexión mantiene el ventilador de un horno o de un variador funcionando hasta que se enfría.
- Arranque estrella-triángulo: un temporizador específico gobierna los contactores de estrella y triángulo con la pausa de conmutación adecuada.
- Señalización: una función intermitente hace parpadear una baliza o una lámpara de alarma.
Resumen: lista de comprobación rápida
- Define la función: retardo a la conexión, a la desconexión, impulso, intermitente o estrella-triángulo.
- Comprueba si el arranque es por alimentación o por contacto de control.
- Elige un rango de tiempo en el que el valor necesario quede en la zona media de la escala.
- Haz coincidir la tensión de alimentación con la de mando, o elige un modelo multitensión.
- Revisa número de contactos y su capacidad en AC-15 y DC-13.
- Escoge el montaje: carril DIN, zócalo enchufable o frontal de panel.
- Verifica temperatura, certificaciones y si el retardo forma parte de una función de seguridad.
Un relé temporizador bien elegido simplifica el cableado y resuelve automatismos sencillos sin necesidad de programar. En MIM Market encontrarás una amplia gama de relés temporizadores, además de relés de control y supervisión, relés de potencia y relés de estado sólido de los principales fabricantes de automatización industrial. Si tienes dudas sobre qué modelo necesita tu aplicación, contacta con nuestro equipo y te ayudaremos a elegir.